Groove Tubes

En ésta, nuestra segunda entrega de la guía “Grabe Ahora: Eligiendo y Usando micrófonos” le hablaremos sobre los tipos de Cápsulas y la electrónica interna de un Micrófono profesional.

La cápsula incorpora el importantísimo ensamble del diafragma que traduce la presión sonora en señales eléctricas. Vienen en 3 tamaños básicos que son pequeño, mediano y grande. Hablando en general, la respuesta a las frecuencias viene en función del tamaño del diafragma. Considere qué sucede con parlantes de diferente tamaño: Así como un subwoofer al ser más grande se vuelve más eficiente al reproducir frecuencias bajas y menos eficientes en las frecuencias altas, lo mismo ocurre en general cuando el diámetro de los diafragmas se incrementan (con algunas restricciones que mencionaremos más adelante).

El índice señal a ruido del micrófono como un todo se debe en general al tamaño del diafragma. Mientras más grande es la superficie de un diafragma, tiene más sensibilidad potencial a la presión sonora y tiene una señal de salida mayor. Como resultado, mientras mayor sea un diafragma tiene una mejor relación señal a ruido que los de menor diámetro.

Cápsulas pequeñas. Las cápsulas pequeñas son típicamente aquellas con diámetros de diafragma de menos de ½”. Categóricamente, son extremadamente exactos a través del rango audible de 20 Hz a 20 kHz. Su pobre relación señal a ruido, sin embargo, requiere algunos trucos electrónicos que relegan a las cápsulas pequeñas más hacia el área de mediciones que a la grabación.

Cápsulas medianas. Éstas tienen diafragmas que son de aproximadamente ½” a ¾” de diámetro. Debido a su adecuado diseño, típicamente muestran respuesta plana entre 20 Hz y 18 kHz y son suficientemente grandes para entregar índices señal a ruido aceptables para uso profesional. Los Micrófonos de cápsula mediana de Groove Tubes incluyen los modelos GT33 y GT44 de ¾”.

Cápsulas grandes. Éstas tienen diafragmas que miden entre ¾” y una pulgada entera o aún más grandes*. Como los diafragmas más grandes muestran una mejor relación señal a ruido y más grande sensibilidad sin tener que inducirle etapas de ganancia adicionales, las cápsulas más grandes son típicamente consideradas mejores. También tienden a reproducir con más detalle las frecuencias graves –una característica que no puede ser tan medida como apreciada-. Las cápsulas grandes muestran un efecto de proximidad (más predominantemente en los patrones polares) lo cual significa que tienden a mostrar un sonido más saturado mientras más cercanos estén de la fuente de sonido.

* Notar que los diferentes fabricantes dibujan una línea entre los tamaños de cápsula con propósitos de mercadotecnia, cuando lo que usted quiere saber es el diámetro real del diafragma. En Groove Tubes, nos referimos a nuestros micrófonos de ¾ de pulgada –los GT33 y GT44- como “medianas”. Reservamos el título de “grandes” para nuestros modelos de 1.1”, el GT55, GT57, GT66, GT67 y el nuevo LUNA.

Con respecto a nuestro corolario anterior sobre el tamaño de la bocina y del diafragma, las cápsulas grandes tienden a bajar su respuesta a la frecuencia alrededor de los 14 kHz.

Mientras esto es aceptable para muchas aplicaciones, ésta deficiencia se traduce en una pérdida de brillo con fuentes sonoras que contengan muchas frecuencias altas. Como se verá en un momento, los ingenieros de Groove Tubes encontraron una solución a éste asunto.

Extendiendo la respuesta a las frecuencias altas en micrófonos de cápsula grande

La caída en alta frecuencias encontrada en micrófonos de diafragma grande ha sido un problema que los ingenieros han tenido durante años. La cuestión es ésta: Los diafragmas grandes tienen más masa que los más pequeños, haciendo más difícil para ellos responder a las altas frecuencias cuyas ondas de sonido son de más rápido movimiento.

Una solución que otros ingenieros han aplicado a éste problema ha sido cortar las otras frecuencias y entonces subir toda la señal. Desafortunadamente esto requiere más electrónica para subir toda la señal y entonces, implica más ruido.

Los ingenieros de Groove Tubes han encontrado un método mucho más benigno para extender la respuesta a las frecuencias altas llamada “Resonador de Disco ™”. Se puede pensar en uno de nuestros resonadores de disco como cierto tipo de sombrilla de cobre que sobresale del centro del diafragma de nuestros micrófonos de cápsula grande. Sirve para aumentar la sensibilidad del diafragma ante formas de onda de sonido más cortas, permitiéndole responder más exactamente a las frecuencias altas. Los discos resonantes de Groove Tubes proveen lo mejor de ambos mundos en un micrófono de condensador grande: Sensibilidad óptima, respuesta a todas las frecuencias y un bajo índice señal a ruido.

El Diafragma

El diafragma es un componente crítico porque es responsable de responder directamente a las ondas de sonido. La sensibilidad de un micrófono está parcialmente relacionada con el grosor de su diafragma. (Recuerden que el comparativamente delgado diafragma de un condensador es en gran parte lo que hace éste tipo de micrófono mucho más lineal y sensible al detalle que una bobina dinámica).

Originalmente, los diafragmas de condensador fueron hechos de metal muy delgado como el níquel. Al evolucionar la tecnología, se volvió posible usar materiales sintéticos como el mylar, de manera que se pudiesen crear membranas tan delgadas como papel. Como los diafragmas de condensador necesitan conducir electricidad, éstos materiales sintéticos tienen una delgada capa de oro aplicada a ellos, mientras más fina, mejor.

La mayoría de los micros de condensador modernos son de 6 a 12 micras de grueso (Un cabello humano es de 40 micras de diámetro). Groove Tubes firmó un acuerdo con 3M para fabricar mylar especial ultra delgado aunque altamente resistente, de 3 micras. Esto da a cambio un grado sensibilidad sin precedente en la industria. Los micros de Groove Tubes de cápsula grande como el GT55, GT57, GT66 y el GT67 usan diafragmas de éste material. (Las leyes de la física dictan que usemos diafragmas de 6 micras en los modelos GT33 y GT44).

En los viejos tiempos, los fabricantes aplicaban el oro al diafragma usando un proceso llamado “salpicado” (sputtering) poniendo un diafragma dentro de un tubo de vacío, atomizando las partículas de oro y soplando el oro en un lado del material. Las cámaras de vacío de hoy son superiores, permitiendo el uso de técnicas más refinadas donde colocamos el mylar ultra fino al completo vacío y se evapora el oro de tal manera que se adhiera uniformemente al mylar. El resultado es un diafragma el cual sentimos que es el más sensible de la industria.

Los micros de condensador pueden ser extremadamente sensibles a cambios en la humedad y temperatura; para minimizar esto, templamos nuestros diafragmas horneándolos durante tiempos específicos para asegurar su máxima estabilidad y desempeño.

La placa posterior

En un micrófono de condensador, el diafragma es suspendido sobre una placa que maneja la mitad de la carga eléctrica que resulta en la capacitancia. Las placas de los mejores micros de condensador clásicos están hechos de cobre. En un esfuerzo por reducir costos, los fabricantes modernos hacen las placas de plástico moldeado y lo metalizan de alguna manera. Como un ejemplo, los conocedores buscan micros antiguos como el AKG 414 porque, a diferencia de las nuevas versiones del mismo modelo, los antiguos usan cápsulas de cobre. No es necesario decirlo, pero usamos placas de cobre sólido en todos los micrófonos de Groove Tubes.

El espacio entre el diafragma y la placa es crítico. Para evitar problemas con la presión barométrica, el anillo espaciador tiene unos espacios para permitirle al aire moverse libremente entre éstos dos componentes. Taladramos con precisión 100 finos barrenos en la placa, algunos que la atraviesan totalmente y otros que sólo quedan como marcas. Ésta combinación permitirá la cantidad apropiada de atenuación a el diafragma. Entonces, revisamos la superficie para asegurarnos que esté completamente plana. Ésta operación requiere tal precisión que los resultados no se miden con una regla, sino con luz reflejada.

Éste nivel de precisión es solo posible con las técnicas de fabricación modernas controladas por computadora. Es importante distinguir que éstas operaciones son programadas y supervisadas por técnicos en cada etapa. Hay varios cientos de operaciones relacionadas con el proceso de fabricar nuestras cápsulas de cobre sólido. Eso es más que el número de operaciones requeridas para crear una guitarra Martín –y estamos hablando de algo del tamaño de una moneda de 50 centavos-.

En nuestra próxima edición, hablaremos sobre los patrones polares y sus aplicaciones.


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