| Micrófonos M-Audio
Un poco
más de Teoría nunca cae mal…
¡Hola!
Ahora, hablaremos sobre la IMPEDANCIA.
La impedancia esencialmente describe la resistencia en un
circuito. El flujo de agua en un tubo es una buena analogía
de los electrones moviéndose dentro de cable;
digamos que se tiene una bomba diseñada para mandar
100 libras de presión en una tubería de 8 pulgadas.
Si se dobla el tamaño del tubo a 16 pulgadas, tendrás
la mitad de la presión. Mientras la presión es
sólo 50 libras, no hay daño al sistema. Tener
la mitad del tamaño de la tubería, por el otro
lado, duplica la presión para la cual fue diseñada
el sistema. Como resultado, la presión excedente afecta
la bomba, reduciendo su eficiencia y con el riesgo de dañarla.
La analogía en audio es tener un amplificador de 100
watts en parlantes de 8 ohmios. Mientras se usen parlantes
de 16 ohmios, se estará seguro (aunque se reduce la
potencia); si se cambia a parlantes de 4 ohmios, es una receta
segura para hacer tronar el amplificador. Es por ello que los
amplificadores de guitarra tienen a menudo transformadores
de salida de 4,8 y 16 ohmios que acondicionan la señal
apropiadamente.
Las pastillas receptoras de una guitarra y la mayoría
de los micrófonos dinámicos son de alta impedancia,
mostrando impedancias de varios miles de ohmios. Las señales
de salida de baja impedancia son de alrededor de 200 ohmios.
Mientras las señales de alta impedancia típicamente
exhiben más alto voltaje, pueden sólo transportarse
a través de un máximo de 20 pies de cable antes
que se empiecen a perder frecuencias altas o requerir amplificación
adicional para solucionar el problema. Las señales de
baja impedancia pueden generalmente correr mucho más
lejos sin problemas.
Obviamente, un preamplificador con control de impedancia,
será siempre una buena adición a su estudio,
para optimizar la respuesta ante sus diferentes micrófonos
y situaciones de grabación.

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